Archivos diarios: febrero 14, 2010

71. CARTA DE UNA MADRE DESESPERADA…

ÉTICA & ESTÉTICA

Baluarte de la LIBRE Expresión

71. CARTA DE UNA MADRE DESESPERADA…

He recibido algunas preciosas cartas vuestras al hilo de mi Introito de ayer y, también, de los precedentes, y aunque todo lo hermoso debe sembrarse y difundirse, para que prenda por doquier, no me parece correcto hacerme eco de ciertas opiniones elogiosísimas sobre mí, que aunque a mí me satisfacen enormemente, pero no me envanecen lo más mínimo, podrían ser interpretadas por algunos como una concesión a mi vanidad y al autobombo. Una concesión que quienes me conocen bien saben que es impensable en mí, pero desgraciadamente son contadas las personas que me conocen bien y, por otra parte, estos Comentarios viajan por doquier y llegan a personas que no me conocen de nada y que podrían verse negativamente impresionadas por lo que ellos juzgarían como una exhibición de egocentrismo. Y vuelvo a repetir por enésima vez, para quienes no me conocen, que la vanidad es una flaqueza humana que se sitúa en las antípodas de la Inteligencia y que es sencillamente impensable que cualquier persona que se pretenda mínimamente inteligente, pueda dejarse tentar por esa vanidad = egolatría = altanería = endiosamiento, que constituye un patrimonio exclusivo de los cretinos

Gracias, en cualquier caso, a quienes me habéis escrito, porque vuestras palabras cariñosas, elogiosas y de aliento, dan fuerzas para seguir adelante en este nada fácil camino que estamos recorriendo juntos y en el que, si es cierto que en algunos momentos puntuales puedo recibir plácemes y felicitaciones, no es menos cierto que en otros me convierto en el blanco de la incomprensión y hasta de la iras de algunas… o de algunos. ¡Que ya es el colmo que haciendo algo gratis et amore y por puro humanitarismo, puedan existir personas que arremetan contra ti, venga o no venga a cuento, y más por la carga que ellas llevan dentro que por lo que tú hayas podido hacer o decir…!

De todos modos, cualquier persona que abandona el ámbito privado para realizar una labor pública, sea al nivel que sea, debe de estar preparada para afrontar todo lo que pueda venírsele encima, partiendo de la base de que lo que va a recibir, salvo raras excepciones, no van a ser precisamente flores… Un inconveniente que habitualmente se asume como servidumbre de un cargo relevante, o como precio a pagar por la popularidad o por la fama, pero que en casos como el presente resulta más difícil de asimilar…

Hace algunos días recibí una carta relativamente desagradable, Lee el resto de esta entrada en: www.introitismo.es