Archivos diarios: febrero 4, 2010

61. FLEMING, San Blas… y alguna sorpresoide

El Primero…, BRIGIDERO, el Segundo…, CANDELERO, el Tercero…, GARGANTERO…

Es verdad que estos Introitos son un poco de todo: cuando reparto leña (como hace dos días a Arturito…), el nombre que les conviene es el de Estopa Fina… Cuando el instrumento toca en clave de guasa…: Divertimento o Allegro molto… Cuando eroticón…: Verde Aleluya!… Cuando el tono es más bien noticioso…: Gacetilla… Cuando biográfico…: ¡Mucha mili!… Cuando didáctico…: Ética & Estética… Cuando tierno y poético…: Parnaso del Soneto… Y, en fin, cuando profesoral…: Cátedra Nocturna… Aunque lo general y lo habitual es que haya un poco de todo y que aspiren a ser tan completos y complejos como la propia VIDA

Pues hoy va de Cátedra Nocturna, nuevamente, porque ayer traté de sintetizaros en unas cuantas páginas un tema sencillamente infinito como es el del esclarecimiento de la verdadera naturaleza de esa idealización humana a la que llamamos DIOS… Y, como no podía ser de otra forma, se me quedaron multitud de cosas en el tintero, que por ser especialmente importantes en orden a redondear mi tesis, quiero trasladaros en este y sucesivos Introitos. Un propósito que me hace especial ilusión materializar en el decurso de estos primeros días del mes de Febrero, en los que nuestros antepasados, por tratarse de los primeros días del Año, concentraron lo más granado de su Mitología y de su Teogonía. Justamente porque eran los días en los que se conmemoraban los primeros instantes de la Creación de la VIDA

Significativamente, el Año se iniciaba con la festividad de una Diosa o Santa llamada BRÍGIDA a la que, como os comentaba ayer martes, se identificó con la LUNA. De donde se infiere que nuestros primeros antepasados racionales cantábricos atribuyeron a la LUNA la maternidad sobre la VIDA. Una conclusión que no debería sorprendernos en absoluto, cuando son tantísimas las montañas, poblaciones y corrientes fluviales del Norte de España que fueron bautizadas con algunos de los innumerables epítetos con los que nuestra supuesta Madre ha sido conocida desde hace decenas de millares de años… Uno de esos nombres, por cierto, fue MENA (conservado por la lengua griega)… Y de ahí mi propio apellido, así como el nombre de ese mítico MANASSÉ al que se presenta como antepasado de Cristo…, y que resulta ser el mismo que el no menos mítico Primer Faraón egipcio: MENA o MENES… Que, a su vez, es el también quimérico rey MINOS de KretaLee el resto de esta entrada en: www.introitismo.es