Archivos diarios: enero 24, 2010

50. Despertemos… con el Balodia

Como la contundencia de mi Power Point de ayer sábado sobre Haití, me descargó en buena medida del deber de tener que escribiros un Introito tan extenso como los habituales, decidí dedicar esas horas de asueto (lo que en francés llaman congé) a redactar, al fin, esa famosa idea mía (previa a mi escapada a tierras santanderinas), de la que reiteradamente he venido hablándoos los días pasados. Lo que quiere decir que la noche del viernes al sábado me la pasé, casi íntegra, desarrollando ese proyecto en un texto destinado a ponerle letra a un PPs cuya doble misión debe ser la de comunicaros el proyecto a todos vosotros, en rigurosa primicia, y al mismo tiempo y acto seguido, la de proyectar esa iniciativa a todo el ámbito de la Red Internética.

Ocupado después toda la jornada del sábado (parte de ella con el propio Balodia), las perspectivas de mi Introito 50, al que por razones obvias tanto relieve quería dar, se presentaban de lo más oscuras y me hacían suponer que iba a quedarme como un tronco en cuanto tuviera la osadía de sentarme frente al ordenador para poner estas líneas. Y así fue. No conseguí pasar del título… En vista de lo cual, decidí irme de cabeza a la cama dejando este escrito para las 5 o las 6 de la mañana. Y en efecto, a las 04,30 abría los ojos, para volver a cerrarlos casi de inmediato, quedándome dormido de nuevo. Y así hasta dos horas más tarde en que he despertado, al fin, enrollado en el cable del cargador de mi teléfono móvil que, abierto y todo, ha amanecido, también, perdido entre mis sábanas. Y es que el sueño me fulminó, literalmente, cuando estaba intentando dar señales de vida, a través de un mensaje de texto, a mi hija Blankita y a alguien a quien llamo Fonendoscopio. (Ya sabéis, los auriculares esos con los que los médicos nos auscultan el ritmo cardíaco…).

Sí, tras ya cerca de tres meses de INTROITISMO (dedico este término a Antonio Enrich…), arrastro un sueño morrocotudo que hace que me quede dormido literalmente a cualquier hora y en cualquier sitio. Porque lo que nació como un divertimento (Robescarmen dixit), se ha convertido en un trabajazo de muy señor mío, que me he autoimpuesto para mosqueo generalizado de mis amigos baskos y fiel a mi principio del IMPERATIVO ÉTICO al que me refería en mi Introito de hace dos días.

Hace algunas semanas, Arantxa Zabala (Agustina de Zizurkil), asumía una vez más su papel habitual de portavoz-inquisidora del sentir general del Grupo AGIÑALDE, dirigiéndome las siguientes palabras:

Como ya te he comentado, para mí, La otra cara del Pueblo Basko, Lee el resto de esta entrada en: www.introitismo.es