Archivos diarios: diciembre 5, 2009

25. La diferencia entre VIRTUALMENTE y REALMENTE: otra de animalitos…

Otra de animalitos para los forofos y forofas… Vais a admirar una preciosa colección de fotografías que va a hacer las delicias de la mayoría y en particular de las señoras…

No me recato en admitir que de todas estas estampas de animales preciosos que se nos brinda en este PPs, sólo hay tres que logran conmoverme: las fotos del patito, del pez y de la ardilla. Las demás especies me parecen preciosas, pero en unos casos por su agresividad y hasta ferocidad y en otros por su fealdad (los monos…), me dejan relativamente indiferente. Y repito por enésima vez lo que suelo decir en estos casos: si se trata de Ternura, PREFIERO LOS NIÑOS, y si se trata de Belleza, PREFIERO UN MILLÓN DE VECES A LA MUJER.

Cuestiones higiénicas aparte, porque habrá que ver cómo huele el amante de los animalitos que en seguida vais a conocer, después de andarse revolcando con leonas y leones… Francamente, puestos a elegir, prefiero revolcarme con una señora… Y aun esto, si no estoy muy enamorado de ella, me resulta completamente imposible. O sea que una de dos: o no me revuelco con nadie o bien espero a que llegue el buen tiempo para revolcarme de la única forma que me entusiasma hacerlo: entre y con las olas del mar. Y ahora entenderéis por qué el patito y el pez… Dos animales que me fascinan (como las ardillas o los castores…), pero con los que jamás se me ocurriría revolcarme. Y es que confieso, aun a riesgo de que algunas señoras me crucifiquen, que eso de andarse revolcando y sobando con animales a todas horas, me parece una soberana cursilada. Amén de una guarrería. Con todos los respetos para quienes lo hacen. Cada cual es libre de hacer lo que le salga de las mismísimas “narices” y de revolcarse con quien le venga en gana. Por lo que a mí respecta, me quedo con el revolcón con una mujer limpísima y de la que esté muy enamorado. Los demás revolcones…, ¡para su abuela! O como decía mi padre: ¡para el gato!

Hablando de revolcones, os propongo la lectura de este inspirado y gracioso chiste que me ha enviado mi encantador primo Javier Rivero Sánchez, alias Javi. Un chiste que pone el dedo en una dolorosa y sangrante llaga compartida por la mayor parte de la Humanidad: todos los seres humanos, salvo una exigua minoría, TIENEN UN PRECIO. Y UN MILLÓN de euros resulta un argumento muy convincente. ¿O no?

Gracias, querido JAVI, por hacernos reír:

Papá! ¡Papá! En el colegio, en la clase de informática, me han pedido que explique la diferencia entre ‘virtualmente’ y ‘realmente’. ¿Qué puedo decir? Muy bueno, Javi. Y NADA exagerado…

– Muy sencillo… Pregúntale a tu madre Lee el resto de esta entrada en: www.introitismo.es