Archivos diarios: diciembre 2, 2009

22. Hoy va de RISAS. ¿El Guardarropía? ¿Y qué ez ezo?…

La historia de la Joven Orquesta de Cámara de España se podría resumir más o menos de este modo: un grupo de jóvenes estudiantes de Música, seleccionados por mí en todas las regiones españolas, que vivieron durante un período de tiempo que osciló entre tres meses y tres años, la aventura más apasionante y más formativa que joven alguno pueda imaginar. Y ello, además, en un régimen educativo y de Escuela Abierta que pretendió (y consiguió) armonizar cinco elementos nada fáciles de conjugar cuando estamos hablando de jóvenes cuyas edades oscilaban entre los 13 y los 25 años: el orden, la disciplina, el estudio, el trabajo y el libre albedrío (sin libertinaje).

Todo ello fue posible porque los padres y madres de todos esos jóvenes, me confiaron a sus hijos, pasando a ejercer yo de virtual tutor suyo durante el tiempo que cada uno, con plena libertad, quiso permanecer en aquella peculiarísima Escuela-Orquesta… Que fue peculiarísima porque los miembros del Opus Dei que por entonces ocupaban la Secretaría de la Casa Real, convencieron a la Reina Sofía, que había decidido ser mi valedora, de que un individuo como yo que acababa de escribir un libro (El Opus Homini) retratando como un falso, un oportunista y un trepa al fundador del Opus Dei, Monseñor Escribá de Balaguer, no era digno de dirigir un proyecto tan ambicioso como aquel mío que tanto entusiasmo había despertado en la Reina de España: crear la primera Orquesta-Escuela de nuestra historia, con jóvenes seleccionados entre todos los Conservatorios españoles.

Por orden dimanada de la Casa Real, el Ministerio de Cultura de cuyo Ministro yo era Asesor, me brindó todo su apoyo para hacer realidad mi proyecto de manera inmediata, ubicando aquella novedosa y singular Escuela en un impresionante Palacio que yo mismo había elegido: el de la población de Peñaranda de Duero, a caballo de las Provincias de Burgos y de Soria. Un monumento renacentista de primer orden, que ya había ejercido como Escuela para los cursillos que en su día impartía a las jóvenes españolas la franquista Sección Femenina. Desaparecida ésta, aquel extraordinario Palacio había quedado sin uso y de ahí que yo lo propusiera como sede de la proyectada Primera Orquesta Juvenil de la historia de nuestro país. Siempre había sentido una clara debilidad por la bellísima y fotogénica Peñaranda

Pero las víboras del Opus no estaban dispuestas a permitir que yo consiguiera hacer realidad ni éste ni ningún otro proyecto cultural y mucho menos educativo, conscientes de que ahí donde yo recalara, acabaría surgiendo, inevitablemente, un núcleo duro de anti-opusdeísmo… Cosa en la que no andaban desencaminados porque aunque esa gente hace mucho tiempo que me es completamente indiferente, si se presenta la ocasión como está aconteciendo en este preciso momento, no me corto un pelo en echar auténticas pestes contra Lee el resto de esta entrada en: www.introitismo.es