Archivos diarios: noviembre 24, 2009

15. Las maldades de la LECHE…

Decimos que algo ¡es la leche! cuando pretendemos enaltecer su calidad extraordinaria… Sin embargo, mucho me temo que a partir de ahora y de lo que vamos a leer, vamos a tener que añadirle a la expresión la siguiente coletilla: ¡Es la leche… para niños y lactantes! Un añadido que, naturalmente, le quita al dicho toda la fuerza y toda la gracia….

La baska Arantxa Zabala, una de mis grandes amigas y colaboradoras, no había aparecido en escena, hasta ahora, en la tertulia diaria de Adictos a los Power Points. Y no había aparecido injustamente, porque si he de ser sincero (y tengo por norma serlo incluso en demasía…), ha sido Arantxita, como yo la llamo, la que me ha introducido en el mundo de los power points, a base de irme enviando periódicamente algunas maravillas que me deslumbraron y que fueron las que me hicieron tomarle la palabra en el acto a mi hijo Balodia cuando, hace un par de meses y aprovechando una pausa en su trabajo, se brindó para producirme un primer PPS sobre mis tesis relacionadas con el origen cantábrico de la Humanidad. De ahí nacería La otra cara del Pueblo Basko que ya conocéis y que, como ha llegado tarde para los últimos incorporados a la Peña, mi hijo y yo proyectamos reeditar en breve, enriquecido con un fondo musical del que la primera versión carecía. Una vez ultimada la versión definitiva, seguro que con algunos retoques y mejoras, lo incluiré en el calendario de Adictos y propondré también su traducción al inglés. Una proposición que en el caso del PPS titulado Queremos ser más Europeos, ya ha sido atendida por un viejo y alado conocido de nuestro Club. Me referiré a él, nuevamente, en breve… Ahora estamos a la espera de que mi querida y embarazadísima hija Luzmila y/o su marido americano Bill, repasen la traducción ya realizada… Lo siguiente será difundir ese PPS fuera de España y, por supuesto, dárselo a conocer a las más altas Instituciones Europeas

Vamos paso a paso y contando siempre, como veis, con la colaboración altruista de AMIGOS DE LA CAUSA que, conscientes de la dureza del empeño y de su trascendencia, arriman el hombro de forma espontánea y desinteresada para contribuir a que sea viable. Un bloque importante de Adictos a los PPS está integrado por este tipo de personas, AMIGAS y solidarias en el más amplio y profundo sentido de la palabra…

Pues bien, Arantxa Zabala es una de esas personas con cuya amistad y cariño me honro desde hace ya varios años, y tiene un punto en común con el ejemplar Carlitos Salvà al que me refería la noche pasada: tiene también a gala pertenecer a mi Escuela y, a diferencia de otros que se estan formando en ella y que lo esconden o intentan olvidarlo, no pierde ocasión de proclamarlo. Y lo hace aun a sabiendas de que con ello puede ganarse la animadversión de aquellos a quienes mis revolucionarias tesis históricas angustian, asustan o desazonan.

Hablando de tesis revolucionarias, voy a referirme hoy a una que vengo defendiendo desde hace alrededor de treinta años y que, aunque sea a título meramente familiar o dentro del marco de mi círculo de amistades, me ha permitido ayudar a mejorar la salud de un buen número de personas. Y me estoy refiriendo a mi convicción de que la leche de vaca es nefasta para la salud, más allá de los veinte años, siendo ésa la razón por la que la mayor parte de la Humanidad padece de intolerancia a la lactosa. Mi razonamiento ha sido siempre el mismo: la LECHE es algo que la Naturaleza ha creado para criar y hacer crecer a los recién nacidos. Es un alimento muy nutritivo y fuerte, que está concebido para cumplir esa función y no para completar la dieta de personas adultas que, amén de estar ya crecidas, acostumbran a estar sobrealimentadas. Siempre he formulado la misma pregunta: ¿Existe algún mamífero que beba leche a lo largo de toda su existencia, como hacemos los seres humanos? La respuesta es obvia: NO. De donde se deduce que ingerir leche tras superar el período de crianza, es una práctica contra natura. Y ya sabemos lo que sucede cuando nuestro organismo es víctima de algún tipo de agresión por nuestra parte: que se rebela de la única forma que sabe hacerlo: rechazando esa agresión (en el caso de la leche, con descomposiciones, diarreas o flatulencias) y, si la agresión persiste, recurriendo a la enfermedad como llamada de atención. Y es aquí donde aparecen las dolencias hepáticas y, en un nivel superior, toda una amplia gama de cánceres.

Con la colaboración inapreciable de mi tercer hijo, Balodia, y de su hijo mayor, estamos ultimando un nuevo PPS de producción propia, recomendando a las personas adultas que dejen de consumir leche si quieren eludir Lee el resto de esta entrada en: www.introitismo.es